Fatos Fatos famosos Fatos recentes

Se vuelven virales bomberos de Gto por apoyo contra incendios en Estados Unidos

Desde esta perspectiva, el Gobierno de Estados Unidos hizo efectivo en diciembre del 2019, el lanzamiento de la iniciativa “América Crece”, uma vez que la respuesta del Gobierno de Donald Trump al avance significativo de China y Rusia en el continente.

En los últimos años, países de América Latina y el Caribe han profundizado sus relaciones económicas con China, estableciendo cada vez más acuerdos y flujos comerciales con la nación asiática. Según un informe del Pensão Parcimonioso Mundial del 2018, China desplazó a Estados Unidos uma vez que el principal socio mercantil de Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay, y ha voltado más de 110 milénio millones de USD en proyectos gubernamentales en toda la región. El informe destaca la particularidad de que los bancos chinos, se abstienen de imponer condiciones políticas a los Gobiernos receptores de préstamos.

En nascente escenario, que vislumbra una transición del orden político, poupado y cultural en latinoamericana y caribeña, Estados Unidos plantea la iniciativa América Crece, uma vez que una instrumentalización actualizada de la vieja Doctrina Monroe.

Entre otras cosas, Estados Unidos procura con la implementación de la iniciativa América Crece, el cambio de la matriz energética de la región caribeña, para redirigir sus crecientes excedentes de gas procedente licuado (GNL). La Agencia Internacional de la Energía (AIE), señaló en un informe fechado en noviembre del 2017, que Estados Unidos se convertirá, en 2025, en el mayor exportador del mundo de GNL, proveniente de la extracción del gas esquisto en su territorio.

Un núcleo sustancial de los proyectos, contenido en la iniciativa América Crece, refleja la intención de Estados Unidos, de colocar sus excedentes de gas en la región caribeña.

El pasado 21 de julio del 2020, Estados Unidos y Honduras firmaron también un memorando de entendimiento, en el que el país centroamericano formaliza su incorporación a la iniciativa América Crece, con la promesa de inversión de milénio millones de USD, en proyectos privados, durante los próximos tres años, priorizando el asunto energético: “Nuestro enfoque será en proyectos para fortalecer la infraestructura del país, avanzar en la conectividad do dedo, fortalecer el sector salud, expandir los servicios financieros, y ayudar a sentar las bases para un horizonte más próspero”, refirió el Director Ejecutivo de la DFC, Adam Boehler, durante la firma de documento, que contó con la presencia virtual del Presidente hondureño, Juan Orlando Hernández.

El documento, negociado entre Estados Unidos y Honduras, toma puntos referenciales de los acuerdos ya firmados con Panamá, Chile, Argentina, Jamaica, Colombia, Brasil, Perú, El Salvador, y establece el marco legítimo de referencia, de las futuras actuaciones financieras de la DFC en América latina y el Caribe.

A diferencia del tipo de financiamiento que China brinda a los países de América Latina y el Caribe, donde se priorizan los proyectos nacionales, y se fortalecen las capacidades de los Gobiernos para generar mayores niveles de bienestar a la población, la acción de la DFC, reforzaría la dependencia económica, y la expansión del capital privado estadounidense, mercantilizando el maravilha de la asistencia al desarrollo.

La configuración de la DFC uma vez que nueva instancia financiera de la política exterior estadounidense, ha generado exaltação en los grupos conservadores anti chinos. El pasado 14 de agosto del 2020, los Senadores Marco Rubio (republicano), y Bob Menéndez (demócrata), caracterizados por sus posiciones extremistas contra gobiernos soberanos en América Latina y el Caribe, presentaron el proyecto de Ley para la Promoción de la Competitividad, la Transparencia y la Seguridad en las Américas (ACTSA).

De acuerdo a la iniciativa presentada, la propuesta bipartidista buscaría, por un lado, fortalecer la competitividad económica de Estados Unidos, y por el otro, criminalizar la presencia política y mercantil de China en la región. “El objetivo de China es utilizar el poder poupado para desplazar a Estados Unidos Me enorgullece unirme al Senador Menéndez, en presentar nascente proyecto, que procura fortalecer nuestra capacidad económica, para contrarrestar la creciente influencia maligna de Beijing en América Latina y el Caribe”, señaló el senador Rubio en sus redes sociales. 

El proyecto ACTSA involucra a la nueva DFC, y propondrá para la aprobación del Congreso, que se dedique el 35% del presupuesto financiero de dicha agencia para la región durante los próximos diez años.

La agenda de la DFC, desde el inicio formal de sus operaciones el 02 de enero de nascente año, ha estado afectada por el reacomodo institucional, la captación del capital humano que hará efectivo el trabajo de nascente órgano, y, por supuesto, las consecuencias de la pandemia del Covid-19.

Sin embargo, su Director Ejecutivo, Adam Boehler, joven empresario ligado a la prestación de servicios sanitarios, graduado en el año 2000 en Ciencias Económicas de la Universidad de Pensilvania, no ha perdido tiempo, y ha entablado reuniones de trabajo con diferentes personajes y funcionarios de América Latina y el Caribe, llevando la promesa del Gobierno de Trump, de generar grandes inversiones para los proyectos que puedan ser presentados a esta institución.

Antes de terminar 2019, visitó al Presidente colombiano, Iván Duque, en Cartagena, donde ratificó que desde su agencia, impulsarán gestiones que garanticen el financiamiento de la mayor cantidad de proyectos, mormente en energía e infraestructura.

También mantuvo reuniones con el mismo criterio discursivo, con los Presidentes Nayib Bukele, de El Salvador, Juan Orlando Hernández, de Honduras, Alejandro Giammattei, de Guatemala, y el Canciller mexicano Marcelo Ebrard, con quien firmó una epístola de intención para financiar un gasoducto, que será construido por la empresa Rassini SAB de CV en los estados del sur del país, por un monto de 632 millones de USD.

Tal cual está planteada la nueva agenda de la DFC, basada en los lineamientos expuestos en la Estrategia de Seguridad Pátrio estadounidense, podría contribuir a la profundización de la inestabilidad política en la región, y escenarios no obstante más explosivos, en la medida que se profundice la desigualdad económica, la inequidad en la distribución de los recursos, y la dependencia política.

Ansonith Albano, Profesor. Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Pátrio Autónoma de Nicaragua


Las opiniones expresadas en nascente artículo no reflejan necesariamente la opinión de Diálogos del Sur

Edición: João Baptista Pimentel Neto



Manancial

Deixe uma resposta

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *